Es por eso que tenía ganas de hacer un colgante como este, sólo una cara que expresara algo de lo que veo cada día cuando trabajo en el taller. He pensado en un collar reversible, con sorpresa, como os decía hace unos días. Cada collar lleva dos caras, una sonrisa y una cara triste, para que lo alternemos según el estado de ánimo que tengamos o el que nos gustaría tener...
Os dejo algunas fotos de los nuevos colgantes, hay tres modelos básicos (aunque ya sabéis que siempre las caras son un poco diferentes) con el pelo rojo, con el pelo rubio y negritas. Cada colgante está engarzado en una pequeña pieza de plata y enganchado a una fina correa color piel. La correa es muy, muy larga para poderlo anudar a la altura que os guste.
Veo que casi todas las fotos las he sacado por el lado de la sonrisa...¡es que están más guapas!.
que cosas mas originales haces me encanta espero que tengas mucha suerte
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